Aquel buen encuentro que tuve con una chica
Esto sucedio, elimine referencias o las sustitui para que no se supierda donde, ni con quien paso.
Mientras esperaba me decidí por Kathia, aquella chica que me había llamado la atención, me di una lavada para estar limpio, nos metimos al cuarto y lo que les escribiré ahorita los puede excitar de sobremanera así que si no tienen una vieja cerca, les sugiero que acerquen su periódico con los datos de chicas del servicio social pues se calentaran.
Entramos al cuarto, medio entre que platicamos y no, ella tenia un poquito de gripa, me desnude me dijo que me acostara, ella llevaba un vestido blanco ceñido al cuerpo pero que terminaba abajo con un triangulo le resaltaba sus nalgas, me acosté en la cama, tomo ella el aceite y empezó a masajear mi bello cuerpo, luego de un rato me dio la vuelta, me masajeo todo el cuerpo.
Luego que acabo con el cuerpo me empezó a jalar el pene, ella no se había quitado la ropa, yo la deje continuar, tomo mi pene y sabrosamente me puso un condón, luego lo tomo en sus manos mientras crecía y se ponía duro, quedo cual faro, listo para la oscuridad, su boquita cubrió la punta de mi falo y lo fue hundiendo dentro de ella mientras yo me acomodaba acostado bocarriba los brazos tras mi cabeza, mientras veía como se engullía todo lo largo y ancho de mi aparato, lo chupaba bien rico, su cara bella se veía excitante con todo eso en su boca, le pasaba la lengua por la punta, como si estuviera comiendo alguno de esos helados largos de lápiz, le daba lenguetazos desde la base de mi pene hasta arriba, a los lados, intentaba chupar todos los ángulos de mi pene, mientras cómodo veía como lo devoraba su boquita traviesa, su lengua no paraba de enredarse y deslizarse en cualquier rincón de mi erecto pene, luego volvía a jalármelo, y luego le daba mas chupadas, el condón no era impedimento para sentirlo, se sentía muy bien.
Le dije que si solo era el masaje, me dijo que no, que cuando quisiera yo ella se desnudaba, así que le pedí eso, y se quito la ropa que tenia quedo desnuda y vi que tenia un poco mas de bello pubico que la mayoría de las chicas, era lógico ella era una chica de 18 años apunto de cumplir 19, empecé lamiendo todo su cuerpo menos su vagina, le lamie los pechos, probé si no salía lechita y nada, pero que rico se sentía, los agarre, juge con ellos, le pase la lengua su cuerpo, luego tomo un poco de lubricante y se lo puso, yo le toque su clítoris para sentir la humedad, luego tome mi falo recto y lo puse a tiro, y fui deslizándolo suavemente, hasta meterlo todo, pero todo dentro de ella, luego empecé a meter y sacar mientras ella empezaba su melodía de gemidos, ah, ahh, aaahhh, mmm, mmmmj, agh ,diversos y muy variados sonidos que salían de su boca, mientras le daba en posición de misionero y jugueteaba con sus pechos que no eran grandes ni pequeños pero estaban bien parados, le metía acelerador y luego le bajaba la velocidad, hacia cambios de velocidades pero cañón, estuve dándole de frente, por ratos tomaba sus piernas y las abría bien abierta, o las doblaba mientras me detenía con la rodilla de ella flexionada, o tomaba sus piernas y las ponía en mi hombro mientras ella recibía los embates de mi cadera que tenia corriendo en aquel riel del placer a mi verga grande, bien parada y animada.
Por ratos le daba mas fuerte y eso a ella le gustaba pues casi gritaba de placer, por ratos le daba mas rápido y eran otros tipos de gemidos, por ratos le daba ambos y eran gemidos que se confundían entre y eran mas fuertes, le daba duro y rápido y apretaba sus pechos en mis dos manos, se escuchaba el golpetear de mis muslos con los de ella abierta y dispuesta a todo.
Luego de un gran rato de verla disfrutar hicimos cambio de posición, la subí sobre de mi y lo que ella hace ahí arriba es maravilloso, se mueve very good, se sube, acomoda mi pene, pone la puntita en su sexo para que se deslice sobre de el sentada mirándome de frente, a veces flexionaba sus piernas y se movía en un vaivén sabroso, luego estiraba sus piernas y daba sentones que se trabajaban todo mi sexo hasta lo mas profundo de su vagina, su clítoris envolvía todo mi falo, luego ella cambiaba de posición, hacia como agachadillas levantaba sus nalguitas ricas y sabrosas y las dejaba caer y así lo hacia varias veces, yo solo veía como aparecía y desaparecía mi pene entre sus piernas, luego se veía en la sombra de la pared y le gustaba verse ensartada, se echaba para adelante que es cuando aprovechaba para colgarme de sus pechos bien parados, se inclinaba hacia adelante y llegaba hasta la puntita mi pene en su vagina y regresaba, ella inclinada hacia mi, se tiraba hacia adelante, sentía que salía mi pene de ella hasta la punta que siempre lo dejaba adentro y se echaba para atrás, así estuvo dándose unas divertidas bien chidas.
Le dije que se volteara, y así lo hizo, se volteo y se puso de lado, yo le abrí una piernita y luego la otra, podía ver su trasero y su sexo al mismo tiempo, hicimos algo que yo creo que es como unas tijeras, me acomode sobre la pierna de abajo de ella y metí mi pene dentro de ella, es riquísima esa posición ya que tus testículos rozan con sus piernas de ella y tu pubis con sus nalgas, mientras sientes los pliegues de su clítoris rozar conmigo.
Luego de estar así y como tenia una nalga levantada le pedí que levantara un poco mas su cadera, metí mi dedo en su sexo, me acerque a ver como era y lo vi todo lubricado y rico, luego de inspeccionar con mi dedo que era muy profundo dentro de su cavidad y algo pegajosa, me di a la tarea de acomodar sus piernas de tal manera que ella volteada hacia la cama y con una pierna levantada que dejaba al descubierto aquello tan bello de las mujeres, me dispuse a darle un beso a los labios vaginales, lo sentí tan rico en mi boca que lo empecé a chupar, le pase mi lengua se lo metí, abrí los pliegues de su sexo y lamí todo su jugo sexual, yo hincado a un lado e inclinando la cabeza para alcanzar aquel vello sexo que se sentía riquísimo en mi boca, no me cansaba de lamerlo y chuparlo con lenguetazos que se metían dentro de ella, un rato así estuve hasta que le di la vuelta a ella, no sin antes besar ese maravilloso culo que no era enorme, si no que era duro y joven y bien parado, se acostó de frente y yo volví a hacer a un lado sus piernas y clavar mi lengua en su clítoris que húmeda me dejaba hacer con ella lo que yo quisiera, lo lamía, tomaba un poco entre mis labios y le daba chupetones, abría sus pliegues y lengueteaba , luego chupaba todo el contorno y el centro.
Después le pedí que se pusiera en Pino Suárez así que se volteo se puso empinada y yo prepare mi pene para dar la estocada y así lo hice parado medio flexionado volví a meter mi miembro dentro de su ser, al principio le di tomando su cadera como referencia, pero luego le pedí bajara mas su cadera y su espalda la bajara hasta pegar con la cama y así en lo alto solo quedaba su trasero hermoso y caliente, me pare un poco mas alto que ella y sin apoyarme en su cuerpo le metí mi pene en un angulo de 45 grados aproximadamente, sin salirme mas que solo una vez de su sexo, con gran maestría le atinaba a clavarle la banderilla mientras su nalgas me rebotaban y eso me daba el siguiente impulso, era algo incomodo pero pudo mas el placer que sentía de sentirla toda mía que el cansancio que produjera la posición, le di hasta que agarre coordinación y mi miembro se ponía mas duro y se calentaba tanto que pedía mas rápido hasta que su trasero y su vagina tan apretadita me hacían venir dentro de ella( y dentro del condón) todo mi liquido seminal l que inundaba aquel dentro del látex y que ha ella le proporcionaba un rico cosquilleo que le hacia saber que su sexo estaba siendo inundado por mi semen, pero sin que este se saliera del condón.
Negociador
